¿Altruismo o deseabilidad social?

humanidad

Todos queremos pensar que somos altruistas y hacer saber a los demás el acto tan soberano que hemos realizado al ayudar a cruzar a una señora, al haber llevado al hospital a un señor que tropezó en la calle o al haber aconsejado a una amiga sobre un tema que la tiene angustiada. Pues siento deciros que si pensabáis que esto era una conducta altruista, estáis equivocados. Lo siento pero debo haceros ver la realidad de una manera más nítida.

La conducta altruista hace referencia a aquellas conductas encaminadas a beneficiar a alguien sin plantearse obtener recompensas personales por parte de la persona que se dispone a ayudar. Por tanto, se realiza este acto con una motivación desinteresada. Y ahora os estaréis preguntando, ¿pero entonces porque las conductas explicadas previamente no son altruistas? ¡No obtenemos ningún beneficio, ayudando a una anciana! Pues de nuevo os equivocáis. No pretendo ser brusca,quiero ser concisa. En la situación anterior, si hay un tipo de beneficio, ya que lo comentáis con los amigos, familiares por lo que se está buscando un cierto reconocimiento social y halagos por su parte, en consecuencia tu autoestima aumentará. Es cierto que resultará positivo para que esta conducta se repita ya que la estaran reforzando. No obstante, sigue sin ser una conducta altruista. Con esto no quiero que penséis que entonces el altruismo es un mito por lo que voy a proceder a hablar del altruismo instintivo con el fin de aportar unos granitos de optimismo al asunto.

Por lo que daremos un salto atrás en el tiempo y hablaremos de Charles Darwin, el hombre que le dió nombre a un fenómeno llamado selección natural. Él citó una de las maneras en las que el altruismo podría encajar en la selección natural, al considerar que una tribu cuyos miembros estuviesen dispuestos a «sacrificarse por el bien común» sería superior a las demás. Es más se han podido observar conductas altruistas en todo tipo de seres vivos. No obstante los humanos, en particular, mostramos una disposición a colaborar más alta. En este momento estaréis observando como un foco de luz está iluminando al ser humano dejando ver toda su generosidad, mostrándonos que  el ser humano no es tan malo como se dice, no obstante no seais hipócritas, no os dejéis cegar por la luz del optimismo. El ser humano está lejos de ser perfecto.Lo que se debe valorar es que algunos van por buen camino y por lo menos lo intentan.

A través de un estudio en el que se realizaban juegos de bienes públicos, los probandos debían decidir como gestionar un bien común. Cada miembro de un grupo de 4 personas recibía una cantidad de dinero (4 céntimos) y se le preguntaba qué porcentaje estaba dispuesto a  aportar al fondo común. Cada donación doblaba su valor y se repartía después a partes iguales entre los 4. Se ha podido observar que las decisiones altruistas son las que se tomaban de manera más rápida y que el número de reacciones generosas aumenta cuando se apremia a los participantes a actuar rápidamente, lo que resulta concordante con respecto a la primera premisa. Por lo que lógicamente, si se les obligaba a esperar 10 segundos, las reacciones altruistas disminuían. En este mismo instante, Richard Dawkin, el autor del famoso libro «El gen egoísta», aprovecharía la situación para decir :“… por mucho que deseemos creer de otra manera, el amor universal y el bienestar de las especies consideradas en su conjunto son conceptos que, simplemente, carecen de sentido en cuanto a la evolución. (… Una advertencia de que si el lector desea, tanto como yo, construir una sociedad en la cual los individuos cooperen generosamente y con altruismo al bien común, poca ayuda se puede esperar de la naturaleza biológica)”. Otra de sus frases que gira entorno al mismo concepto de que el ser humano es egoísta por natureleza es la siguiente, (Dawkins,R,(1976), El gen egoísta,Barcelona, España,Salvat ) «Somos máquinas de supervivencia, vehículos autómatas programados a ciegas con el fin de preservar las egoístas moléculas conocidas con el nombre de genes». Me parece digno de reflexión, por ello os invito a que cada uno de vosotros lo haga y saque sus propias conclusiones al respecto.

Volviendo a las conductas altruistas, tras varios estudios se ha observado que no implica una base genética para la cooperación, pues la disposición natural a ayudarse bien podía obedecer a mecanismos de transmisión cultural o por aprendizaje observacional (escuela,familia…). En un artículo publicado en Nature llamado «A cooperative instinct» se plantearon si la intuición respalda la cooperación o las personas necesitan tomarse su tiempo para decidir si de verdad vale la pena cooperar. Se observó que la reacción intuitiva humana es de cooperar, mientras que el razonamiento hace que las personas sean más egoístas. Esto me lleva a pensar, que resulta comprensible a nivel evolutivo ya que queremos sobrevivir por lo que tenderemos a favorecer nuestros propios intereses para subsistir. No obstante, en la actualidad, me parece poco inteligente actuar de esta manera ya que hay muchos objetivos que no podemos alcanzar de manera individual y debemos cooperar. Entonces en este caso el razonamiento humano nos lleva a ser menos inteligentes, ¿no resulta paradójico?. Ya lo dijo Aristóteles «El hombre es por naturaleza un animal social» ya que necesita a los demás para sobrevivir, pero no me adentraré en este tema ya que en este caso si que existe un motivación para cooperar que es la supervivencia por lo que no hablaríamos de conducta altruista. Quería puntualizar este aspecto con el fin de plasmar la importancia de actuar de manera colectiva, sin miedo a ayudar al prójimo y sin esperar nada a cambio.

Por último, hay un factor importante que sitúa a los humanos aparte de los simios en esta cuestión: «el comportamiento altruista espontáneo se da exclusivamente en especies en las que el cuidado de los jóvenes no está sólo a cargo de sus madres sino también de sus tíos, abuelos… Es lo que se llama alimentación cooperativa«. Del estudio liderado por la antropóloga Judith Burkart, de la universidad de Zurich, se dedujo que el comportamiento humano cooperativo favoreció la evolución de nuestras excepcionales capacidades cognitivas. Los niños en concreto, construyen sus aptitudes de manera gradual a partir de la red de ayuda desinteresada recibida por parte de sus padres y otros adultos. Los investigadores creen que eso fue lo que encaminó a nuestros ancestros hacia la excelencia cognitiva, bueno «excelencia»,tampoco nos pasemos.

Como habréis observado, cuanto más nos adentramos en el tema, más interesante y complejo se torna, por lo que la moraleja de hoy será la siguiente levantemos nuestra cabezas de nuestro smartphone y dejemos de dar a «me gusta» en facebook, esto no nos hace altruistas, solo contribuye a reforzar una sociedad más narcisista e individualista que busca la deseabilidad social. Yo personalmente, prefiero una sociedad más altruista, quizá muchos de vosotros penséis que es una utopía pero debo deciros que no hay nada que perder tendiéndole la mano a los demás, en cambio no intentándolo estamos perdiendo nuestra humanidad.

 

Agradecimientos:

Gächter, S. (2012) A cooperative instinct. Nature, 489,374-375

Otero, L. (2014) Muy interesante, España:Grupo G+J España.http://www.muyinteresante.es

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